miércoles, 7 de octubre de 2009

Ternura animal (la más sincera)

California,verano 2009 se quema una casa...Ya no queda nadie...Nadie excepto la perrita de la casa, una doberman que además está embarazada.

Un bombero decide entrar por el animalito, rescatandola con final feliz.

Luego el hombre se sienta a descansar, a respiar hondo...Y entonces llega ella, y entonces un fotógrafo capta justo el instante en que la futura mamá decide darle las gracias.

Hay cosas que me hacen reconciliar con la vida...Cómo esta foto tan linda

sábado, 3 de octubre de 2009

Gano el color del trigo....

A veces tenemos miedo de hacer, de dejarnos hacer,de sentir,de dejarnos llevar...
Yo leí este libro con años, y desde entonces lo leo cada año. El señor zorro me recuerda que merece la pena invertir en el color del trigo...



“Apareció entonces el zorro;
elprincipito:
- Buenos días- saludó el zorro.
- Buenos días- contestó amablemente el principito que al darse vuelta en dirección a la voz no vio a nadie.
- Si me buscas, aquí estoy -aclaró el zorro- debajo del manzano…
- Pero…, ¿quién eres tú? -preguntó el principito- Eres muy hermoso…
- Soy un zorro -dijo el zorro.
- Acércate…, ven a jugar conmigo -propuso el principito- ¡Estoy tan triste!…
- ¿Jugar contigo? No…, no puedo -dijo el zorro- Aún no estoy domesticado.
- Ah! Perdón -se excusó el principito.

Interrogó, luego de meditar un instante:
- ¿Has dicho “domesticar”? ¿Qué significa “domesticar”?
- Tú no eres de aquí -afirmó el zorro- ¿Puedes decirme qué es lo que buscas?
- Busco a los hombres -respondió el principito- Dime, ¿qué significa “domesticar”?
- Los hombres -intentó explicar el zorro- poseen fusiles y cazan. Eso es bien molesto. Crían también gallinas; es su único interés. Tú buscas gallinas, ¿verdad?
– No -dijo el principito- Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”?
- Ah!…, es una cosa muy olvidada -respondió el zorro- Significa “crear lazos”.
-¿Crear lazos? -preguntó el principito.
- Así es -confirmó el zorro- Tú para mí, no eres más que un jovencito semejante a cien mil muchachitos. Además, no te necesito. Tampoco tú a mí. No soy para ti más que un zorro parecido a cien mil zorros. En cambio, si me domesticas…, sentiremos necesidad uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo…
- Creo que empiezo a entender -dijo el principito- Hay una flor… Creo que me ha domesticado.
- Es probable -contestó el zorro- En este planeta, en la Tierra, pueden ocurrir todo tipo de cosas…!
- Oh! No es en la Tierra -se apresuró a decir el principito.
El zorro se quedó no menos que intrigado.
- ¿Acaso en otro planeta?
- Sí.
-¿Puedes decirme si hay cazadores en ese planeta?
-¡Oh, no! No los hay.
- Me está resultando muy interesante, ¿Hay gallinas?
- No.
- No existe nada que sea perfecto-dijo el zorro suspirando.
Luego prosiguió:
- Mi vida es algo aburrida. Cazo gallinas y los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen como también los hombres se parecen entre sí. Francamente me aburro un poco. Estoy seguro que…, si me domesticas mi vida se verá envuelta por un gran sol. Podré conocer un ruido de pasos que será bien diferente a todos los demás. Los otros pasos, me hacen correr y esconder bajo la tierra. Pero el tuyo sin embargo, me llamará fuera de la madriguera, como una música. ¡Mira! ¿Puedes ver allá a lo lejos los campos de trigo? Yo no como pan, por lo que para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo nada me recuerdan. ¡Es triste! Pero tú tienes cabellos de color oro. Cuando me hayas por fin domesticado, el trigo dorado me recordará a ti. Y amaré el sonido del viento en el trigo…
El zorro en silencio, miró por un gran rato al principito.
- Por favor… ¡domestícame! -suplicó.
- Lo haría, pero… no dispongo de mucho tiempo -contestó el principito. Quisiera encontrar amigos y conocer muchas cosas.
-¿Sabes…? Sólo se conocen las cosas que se domestican -afirmó el zorro. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran a los mercaderes cosas ya hechas. Y… como no existen mercaderes de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, ¡domestícame!
- Y… qué es lo que debo hacer? -preguntó el principito.
- Debes tener suficiente paciencia -respondió el zorro- En un principio, te sentarás a cierta distancia, algo lejos de mi sobre la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca.
“Al otro día el principito volvió:
- Lo mejor es venir siempre a la misma hora -dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; ¡comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
- ¿Qué son los ritos? -preguntó el principito.
- Se trata también de algo bastante olvidado -contestó el zorro- Es aquello que hace que un día se diferencie de los demás, una hora de las otras horas. Te daré un ejemplo. Entre los cazadores hay un rito. Todos los jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Para mí el jueves es un maravilloso día, ya que paseo hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para su baile, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.





Fue así como el principito domesticó al zorro. Pero al acercarse la hora de la partida:
- ¡Ah! -dijo el zorro- Voy a llorar.
- No es mi culpa -repuso el principito- Tú quisiste que te domesticara, no fue mi intención hacerte daño…
- Sí, yo quise que me domesticaras -dijo el zorro.
- Pero ¡dices que llorarás!
– Sí -confirmó el zorro.
- ¿Ganas algo entonces? -preguntó el principito.
– Gano -aseguró el zorro- por el color del trigo

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Ray



Un corazón que canta directamente...qué maravilla. Oigan la letra, sientan la música, la voz, la sensibilidad...los ojillos enterrados en esa barba tan de verdad, con tanta raíz.Porque Ray no va vestido de nada, sino de él. Nada de aparentar, nada de nada...sólo él.

Grandisimo Ray Lamontagne, puro corazón...

I found myself face down in a ditch
Booze in my hair
Blood in my lips
A picture of you holding a picture of me
In the pocket of my blue jeans
Still don't know what love means
Still don't know what love means
Jolene
Been so long since I seen your face
Or felt a part of this human race

domingo, 13 de septiembre de 2009

La única constante en nuestras vidas...


Recuerdo a mi abuelita siempre llorando cuando nos marchábamos de su casa a finales del verano. La recuerdo con el mar de frente, llorando con todas sus lágrimas y diciendonos adios hasta que el coche se perdía de su vista " No es justo tener tan lejos a los seres queridos" decía una y otra vez.

Esta tarde, yo, con sus mismos genes, he llorado mirando como se alejaba un coche...

Qué gran razón tenía esa mujer...Porque querer, como dice el maestro Chaouen, es vivir con creces...Y yo quiero a muchas personitas, pero nunca las tengo conmigo...

A lo largo de mi vida he ido conociendo a muchas personas, que me han ido acompañando en los distintos escenarios en los que han ido sucediendose mis sistoles y diástoles.Algunas han pasado, más o menos desapercibidas...Otras han dejado una impronta imprescindible para poder decir que hoy soy lo que soy.
Muchas veces me desespero, siento que mi vida es una teleserie mala, en la que los personajes entran y salen...Otras veces, como hoy, pese a esa tristeza, me siento afortunada por contar con seres tan maravillosos entre mi listilla de seres queridos.

Así que esta tarde oiré a Carlos Chaouen y a Quique Gonzalez con mi vestido nuevo,cantando como haciamos antaño, recordando con cariño, y asumiendo con tristeza la dura realidad de que la única constante en nuestra vida somos nosotros mismos.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Starry night



Manicomio de Arles,Saint Rémy, Junio de 1889, sólo un año antes de morir....

" A veces Dios me falta, en esos momentos miro por mi ventana, y pinto estrellas" V.Van Gogh ( Cartas a Theo)

Esa alma tan atormentada, gran mito del que se han dicho tantas cosas, fue Vicent Van Gogh, un pobre hombrecito que estaba perdido, que buscaba un sitio en el mundo, que buscaba a Dios, como todos los que se atormentan... Nadie supo admirar su creación artistica, sus cuadros no le devolvieron todo el amor que él en ellos depositó....Sin embargo él siguió haciendolos, porque lo necesitaba, porque le salían del corazón..Tal vez si los hubiera vendido, se hubieran vuelto más comerciales, pero no fue así...Todo lo que pintó lo hizo por que así brotaba de su mente intranquila.
Dicen que tenía el sindrome de Meniere, que es una enfermedad del oido interno que hace padecer tremendos vértigos desagradables e invalidantes...Puede ser.
En cualquier caso, hay queda su testamento para conmovernos...A mi me estremecen muchisimo sus cuadros, sobre todo sus " estudios de la noche" como él los llamaba...Esas estrellas gigantes, que querían sustituir a Dios. Esos árboles distorsionados...tal vez por su angustia vital, tal vez por su posible patología vertiginosa...
Expresión en estado puro...Una maravilla

Os dejo esta canción de Don McLean, con una hermosisima letra, dedicada a él, claro, por tomar su vida como sólo lo hacen los amantes, porque este mundo no está preparado para personas tan bonitas como él. :)


Now I think I know what you tried to say to me,

How you suffered for your sanity,
How you tried to set them free.
They would not listen, they're not listening still.
Perhaps they never will (...)
For they could not love you,
But still your love was true.
And when no hope was left in sight
On that starry, starry night,
You took your life, as lovers often do.
But I could have told you, Vincent,
This world was never meant for one
As beautiful as you.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Romeo and Juliet

Y esta, para mi querido primo " Chico" al que llevo mucho tiempo sin ver, pero tantas cosas me regala desde la ciudad de la luz.

GRACIAS!!!!!!! Cien besos

martes, 1 de septiembre de 2009

Que no tengan corazón...

Será porque estoy escribiendo sobre corazones y me resulta muy complicado....Será porque el mio se rompe como si fuera de porcelana y aún así me somete a su constante dictadura... Hoy me he acordado de este cuento, del gran Oscar Wilde, que conocí en la película, Tesis.