domingo, 27 de noviembre de 2011

Hasta siempre, maestro



No sé como empezar estas palabras... no entiendo porqué he de escribirlas....Me duelen, y no las entiendo.

Recuerdo el olor de la tiza, las mañanas de aquel invierno tan lluvioso...mi último invierno en Ronda, mi invierno de 2º de Bachillerato...

Recuerdo a aquel hombre, que con su profunda y clara voz, nos abrió la ventana de la historia...Recuerdo como estudiábamos con cariño, con cuidado, cada época, cada constitución, cada guerra....

Recuerdo cómo nombraba siempre a Miguel Hernández " Tristes guerras sino son por amor, tristes, tristes"

Recuerdo ese interés que nacía en mi cada día, con cada clase.... Ese interés que desmontaba mi idea de que la historia es muy aburrida... ese interés maravilloso, y esa fuerza infinita que sólo da la ilusión de crecer por dentro.

Y recuerdo esa fuerza que él alimentaba...Esa fuerza tan tierna y tan dulce que se tiene en la adolescencia, cuando crees que eres capaz de las más increíbles hazañas...

Aún conservo libros que me regaló, sobre la historia de España, la República, las Guerras mundiales....

Aún conservo un desaforado amor por Giner de los Ríos,a quién él me presentó de un modo tan intenso, haciéndome partícipe de su afán de difundirlo entre los jóvenes.

Aún conservo un bote de cristal de tinta " Mont Blanc" que me regaló para que pudiera escribir en sepia con mi pluma... como hacían nuestros históricos admirados...

Sobre todo, aún conservo, la idea de que con una buena educación, es posible un mundo mejor... y la idea de que el conocimiento es lo único que puede hacernos libres.

Paco, no sé porqué has decidido irte... no sé que tormentos te han llevado a marcharte así... pero estés donde estés, somos muchos los que te llevaremos en el corazón.

Hasta siempre, maestro.

1 comentario:

Zorro de Segovia dijo...

lamento tu pérdida, Abu. Conozco muy bien ese dolor. Besos segovianos.